Un informe de World Vision y el Programa Mundial de Alimentos advierte que la reducción de fondos internacionales está aumentando el riesgo de trabajo infantil, abandono escolar y matrimonios precoces entre menores desplazados.
Una fuerte advertencia lanzó la organización cristiana World Vision junto al Programa Mundial de Alimentos (PMA) tras la publicación de un informe que revela el creciente impacto de los recortes en la ayuda humanitaria internacional sobre millones de niños refugiados y desplazados.
Según el estudio, la financiación destinada a asistencia humanitaria cayó un 40% durante 2025, dejando sin cobertura más del 72% de las necesidades de familias desplazadas y comunidades receptoras en distintas regiones del mundo. La situación afecta especialmente a menores de edad, quienes enfrentan mayores riesgos de hambre, trabajo infantil, abandono escolar e incluso matrimonios forzados.
La investigación, realizada en ocho países de África, Asia y América Latina, encuestó a cerca de 3.500 hogares. Entre sus principales conclusiones destaca que el 57% de las familias tuvo al menos un integrante que pasó hambre durante el último mes, mientras que el 21% reportó asistencia irregular de los niños a la escuela. Además, el 11% experimentó separación entre padres e hijos debido a las dificultades económicas.
World Vision advirtió que los hogares que enfrentan inseguridad alimentaria severa tienen hasta siete veces más probabilidades de recurrir a mecanismos de supervivencia que afectan directamente a los niños, incluyendo trabajo infantil, mendicidad o matrimonios tempranos.
Si volviera a la escuela, sería feliz y haría amigos. Volver me traería recuerdos, pero desde que llegué aquí no he tocado un libro, casi estoy olvidando cómo leer, relató Shufa, una adolescente de 15 años desplazada desde Sudán del Sur.
En el contexto chileno, aunque Chile no enfrenta una crisis de refugiados de la magnitud observada en zonas de conflicto, el país ha debido enfrentar desafíos relacionados con la protección de niños migrantes y refugiados durante los últimos años.
Un informe del Servicio Jesuita a Migrantes y diversas investigaciones académicas han advertido sobre las dificultades de acceso a educación, salud y protección social que enfrentan menores extranjeros en situación de vulnerabilidad. A ello se suman recientes casos que han generado preocupación pública respecto al seguimiento y protección de niños migrantes que ingresan al país sin redes familiares estables.
La situación también ha sido observada por organismos internacionales como UNICEF, que ha insistido en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para niños migrantes y refugiados en América Latina, especialmente frente al aumento de los desplazamientos provocados por crisis económicas, violencia y conflictos.
Según el Programa Mundial de Alimentos, 318 millones de personas en 68 países enfrentan inseguridad alimentaria aguda, mientras más de 41 millones viven condiciones consideradas de emergencia o peores.
La magnitud de esta crisis debe ir acompañada de acciones decisivas y con financiación suficiente», señaló Amanda Rives, directora sénior de Políticas Humanitarias, Incidencia y Alianzas de World Vision.
